Aquí estoy de nuevo otra vez nuevamente. Por alguna razón pienso que existe una distorsión cósmica en el Aeropuerto Ezeiza de Buenos Aires. Una distorsión espacio-tiempo. Por qué? Pues por que el tiempo parece pasar muuuuy lentamente. He dormido en unas bancas acolchaditas bien echado. Para mi pareció que dormí durante horas. Pero dormí tan sólo una hora y media. Me desperté por algo extraño y a la vez terriblemente familiar. ME PICÓ UN MALDITO ZANCUDO!!! SI, DOS VECES!!! Una en la muñeca derecha y otra picadura en el dedo anular de mi mano izquierda. GRRRRRR... Como es posible que en un aeropuerto que parece estar cerrado herméticamente del exterior me pique un zancudo!?!? Inconcebible. Me han perseguido desde lima los malditos zancudos. Es un complot. Estoy desarrollando una teoría de conspiración de la organización internacional de zancudos y mosquitos (OIZM) contra mi. Estoy seguro que enviaron espías escondidos en mi equipaje de mano y al llegar a BA pidieron refuerzos a sus colegas argentinos para atacarme con picaduras bastante pronunciadas. Lo suficiente como para despertarme. ME VENGARÉ!!! Y mi repelente contra insectos está en la maleta...
Reportándome desde Buenos Aires.
Continuará...
domingo, 11 de febrero de 2007
Tránsito - Buenos Aires - Parte II
Tránsito - Buenos Aires - Parte I
Hola queridos amigos y lectores. Estoy escribiendo desde Buenos Aires - Argentina. Hace frío!!! Quien me dijo que estaba haciendo un calor infernal? Estaba haciendo 15 grados cuando bajé del avión a los buses. Sin embargo la temperatura esta subiendo.
La partida anoche fue bastante emotiva. Estábamos en el Food Court y todos estaban desesperados y yo tenía que calmarlos a todos... A QUIEN ESTOY ENGAÑANDO! yo era un saco de nervios electrificados!!! Si tuviera cabello hubiera estado todo parado a tal punto que quizás no me dejaban abordar el avión por peligro de perforar el fuselaje. Menos mal que no detectaron mis nervios. Es probable que haya estado tan cargado de electricidad que casi convierto al avión en un gigantesco condensador volante. Pero todo esto no se compara con la pena y tristeza que tuve al abrazar y mi familia y amigos en el aeropuerto. Las despedidas son terribles, no me gustan, pero son necesarias. Aún estoy cargado y algo afectado pero ya se me pasará. Tengo que concentrarme.
Por otro lado la pena luego dio paso al desconcierto. El momento en que perdí de vista a mi comitiva de despedida tuve una contundente transición en mi mente, de pasar a lo que se sentía muy real a lo que parecía irreal. Esa sensación de irrealidad fue sobrecogedora, como que me hubiera caído un ladrillo en la cabeza. Mientras me dirigía a la sala de espera paré en un teléfono para llamar a mi mamá y decirle que ya estoy ahí y que no hay problema, todo bien. Pero la sensación de irrealidad, la sensación de que en cualquier momento me despierto en mi cama en mi casa en Lima no desaparecía. Me pellizqué fuertemente el brazo para ver si despertaba pero nada. La sensación de que estaba en un sueño se incrementó enormemente cuando entré al avión y más aún cuando despegó.
El vuelo fue bastante tranquilo, con un poco de turbulencia al principio, Leí mi libro, EL Silmarillion hasta que sirvieron la comida que me pareció media tela. Un pan que estaba medio seco con salami y unas tostadas y un poco de queso para untar. Para tomar me pedí un poco de jugo de naranja. Luego de comer me quedé dormido. Desperté 15 minutos antes de aterrizar. calculo que ahbré dormido unas 2 horas y media. Gracias a Dios el aeropuerto de Buenos Aires está repleto de largas y cómodas bancas las cuales pronto convertiré en cama.
Cuando llegue a Buenos Aires sentí que la sensación de irrealidad se empezaba a desvanecer. Ahora surgía la emoción de el inicio de una nueva aventura. Estoy en un lugar desconocido, pero eso no me provoca temor, me emociona.
Bueno, me voy a comer que tengo un hambre voraz, y si no como algo me tranformo. Saludos y gracias a todos. Estén atentos! Agregen este sitio sus favoritos!
Continuará...
Bye.